jueves, 11 de abril de 2013

Felicidad

La felicidad son pequeñas cosas. Algunos dicen que es el camino y no el destino. Yo te digo que felicidad es encontrar EL color de esmalte de uñas. Porque como el lapiz de labios nunca nunca das con el color que buscabas. No es que una sea pelotuda, o si. Pero los colores nunca son lo que parecen en el envase. Y es verdad que tenés los tester (de labiales) pero viste que la luz de los negocios es como los espejos de los probadores en las casas de ropa? Engañadores. Eso son. Y entonces salís del negocio y resulta que ese rojo tomate es un lila brilloso pardo que encima te queda horrible. Como el jean que cuando te lo probás en tu casa comprobás que efectivamente te "ensancha" las caderas y te agranda el culo. A parte viste que las perfumeríás o los shops en el aeropuerto que venden cosméticos son intimidantes? Bueno, a mi esas vendedoras todas re maquilladas y mirandote con cara de "necesitás una personal shopper y personal make-up artist ya" a mi me hace huirles más que consultarlas. Pero hoy la rompí. Me compre un esmalte de uñas rojo tomate que es un flash. Es más, te diría que hasta más lindo de lo que lo imaginaba. Más aún, cuando fui a pagar me dijeron que teníá suficientes puntos acumulados como para pagarlo con la tarjeta del negocio. Todavía me dura la felicidad. Espero que continue mañana que invité a chongo a un "catch-up" "que hace mucho que no nos vemos". El tipo un hueso duro de roer. Flashea cada vez que lo llamo pero nunca concreta. Pero estos días una cena con alguien del sexo opuesto y que no sea mi amigo es lo más loco que me pasa. Te juro que tanto estudiar llegó el díá que mi cabeza, mi cuerpo y mi calentura dijeron marcá el primer teléfono de tu agenda. Bueno, el primero fue el pendejo pero justo se va de viaje. El segundo y única otra opción era este, que me re calienta. No sé porque. Me parece que por raro. Y tuvimos una historia mínima que nunca se desarrolló. Pero para cachondear sirve. Anyway, así que me compré el esmalte de uñas y acá estoy. A parte subidísima al caballo. Hace una semana que estoy a full con mi dieta solo líquida de jugos de frutas y verduras. Te lo juro por mi esmalte que no tengo hambre ni antojos. Ahora mañana con el primer sorbo de alcohol sabés donde voy a quedar, no?!

2 comentarios:

Romi dijo...

¡¡¡VAAAAAMOOOOSSSSS BEA!!! Destrozalo (a él y al fin de semana) Besos miles, leo todos tus post y sufro y me alegro a la par tuyo.

Bea dijo...

:-)

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