sábado, 23 de marzo de 2013

La momia en el placard

No sé si alguna vez lo dije acá. Tengo una enfermedad cronica de compulsión con la comida. No es ese ataque que  nos da (principlamente a las mujeres) de bajarnos un kilo de helado cuando estamos bajón. No. Es una verdadera compulsión. Una enfermedad. Un kilo de helado seguido de 3 porciones de papas fritas seguido de 4 paquetes de galletitas y despues 2 sandwiches de queso y después lo que sea. Llega un momento en que es lo que sea. He tirado tortas a la basura y las he rescatado. He hecho omelettes a las 3 de la mañana. He subido y bajado de colectivos para que la "misma gente" no me vea comiendo tanto. He desviado mi rumbo para seguir comiendo y pasar por ese lugar que vende esa cosa. He ido a grupos de autoayuda. He leido libros. Me he psicoanalizaso. He llorado. He puteado. Pero la compulsión no me deja. Está metida en mi. La compulsión soy yo.

Ahi está. Saqué un muerto del placard. Una momia te diría. Lo que pasa es que no se nota. Los compulsivos generalmente son gordos u obesos. Pero yo soy bastante normalita. Es que soy tan determinada, tengo tanta tosudez y tanto empeño que siempre me termino saliendo de esos ataques relativamente pronto y vuelvo a comer natural y sano que es como realmente me gusta. Y a parte siempre hago algo de ejercicio. Entonces subo 3 kilos en 2 días pero los bajo en 20 entonces en promedio sigo siempre igual. Fisicamente sigo igual, no se nota. Y si no se te nota cómo lo explicas? No podés. Ni tampoco querés. Asi que lo sufris por dentro, en soledad, con verguenza, con asco, con odio. Vivís en un subibaja de emociones. A veces pasan muchos meses y estoy estable. Pero a veces, algo me saca de mi eje y son meses y meses de ir y venir, de la compulsión entrar en mi vida a hurtadillas, con engaños como un ladrón y yo cachetearla en defensa propia como una leona defendiendo sus críos. Pero de cada batalla siempre me quedan rasguños. Es una enfermedad silenciosa y que te aliena. Porque cuando estás atacada te sentís tan el último sorete del último perro rabioso del mundo que no querés que nadie te vea. Es que pensás que todo se ve, que todos TE ven,   que no tenés dónde esconderte de vos.

Con el tiempo, aprendí que lo único que me ayuda a manejarlo es la rutina. Tener una vida rutinaria y estructurada. Comer a las mismas horas, salir a correr o andar en bici al menos 4 veces por semana, cocinar mis comidas, no llegar a la hora de una comida famélica, no privarme de pequeños gustos cuando tengo ganas. Si cualquiera de estas variables falla y le sumo una emoción imprevista (positiva o negativa) entonces mi estrucctura se va al demonio como una casita de naipes. El problema es que después me puede llevar mucho tiempo volver a levantar la casita y los naipes uno a uno. Ese período de caos es lo que dura el ataque de compulsión. Un dia, dos, una semana, un mes. Depende cuan fuerte esté en ese momento. Depende cuánto tarde en darme cuenta. A veces pienso  que es solo un desvío. No me percato que hace 15 días que no corro porque estoy lesionada y que me compré comida hecha 2 veces. "Estoy cansada, llegué tarde  del trabajo y hace frío". Todos artilugios de la enfermedad para vencer y romper mi rutina, penetrar mi defensa y quebrar mi blindaje. Por eso para mi la rutina es tan importante. La rutina  y la estructura son las que me mantienen más o menos cuerda. Así como hay pastillitas antidepresivas para mi el ejercicio es mi pastillita y sé que la tengo que tomar todos los dias. Y asi como la pastillita no se mezcla con alcohol el ejercicio no se mezcla con galletitas de manteca y chocolate. El efecto es el mismo que mezclar pastillita y alcohol: un big ban de emociones y efectos secundarios. Pero no aprendo.  Y asi como la pastillita no se deja de tomar el ejercicio tampoco. Pero es verdad, estuve lesionada, no pude correr, no puedo salir en la bici porque nieva y llueve y eso fue el terreno fértil para mi enfermedad. Como el invierno que tiene todos los condimentos para la reproducción del virus de la gripe. Y me enfermé. No ejercicio + estres en el trabajo = depresión = compulsión.

Decí que yo doy pelea y no me dejo vencer fácil. Decí que volví a correr y decí que me obligo y me cacheteo y no me dejo hundir. Pero en el proceso estoy sufriendo como un caballo.

5 comentarios:

Ana dijo...

Quien no tenga momia en su placard que tire la primera piedra!
Entiendo lo que decís con la necesidad de rutina y estructura.

Tengo una cosa similar con la comida. A veces siento que soy un barril sin fondo. Y la ansiedad, las emociones, tal como a vos, me dispara el afán por comer.

Acá estamos y nos hacemos el aguante.
Ya va a pasar este mal clima. Ya recuperarás la rutina. Mientras tanto, contanos.

beso!

Cynthia dijo...

Ay Bea que feo. Pero si como dice Ana quien no tiene un muerto en el placard.
Está bueno que vos sepas dentro de todo como manejarlo.
Abrazo

Vivi dijo...

Me pasa exactamente lo mismo salvo que no puedo manejarlo como vos.

Bea dijo...

Gracias chicas, el apoyo es bienvenido. Dps de bajarme fácil 2k de galletitas, una torta y 1/2k de pasta el domingo a la noche, limpie mi heladera de indeseables y con el dolor de un ataque compulsivo a cuestas y esas ganas de dejar la droga que le da a un alcoholico/drogadicto, el lunes me embarqué en un detox de 7 dias. No se si aguanto 7 (ya saben primer dia solo frutas, segundo verduras, tercero frutas y verduras, etc) imaginense nada de pan, ni un poquito de arroz, ni un queso blanco o una manteca o una cucharada de miel. Ni que hablar del dolor de cabeza por la falta de cafe. Pero quiero seer fuerte. Tener una estructura me acomoda. Y tb me gasté una suma importante comprandome unaa juguera pq la semana que viene empiezo un ayuno de jugos (salados y dulces). Espero poder hacerlo al menos por 3 dias. Necesito algo shock para poder mirarme al espejo de nuevo sin culpa y sin odio. Y no tiene que ver con el peso. Por ahi, seguramente, el peso sea siempre el mismo, es como yo me percibo.

Vivi, lo que puedo decirte es que nunca dejes de intentar. Que cada dia intentes nuevamente. Siempre digo que alguna vez la voy a pegar. Aunque tb creo que es una enfermedad cronica que siempre estará presente.

Bs

Eri dijo...

algunos tenemos no una momia sino faraon y todo su sequito en el placard!
q sinseridad con el tema Bea... si uno arranca por alli ya tiene ganado mitad de camino.
Besos

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