Esta es una expresión que acá usan cuando la gente llama al trabajo diciendo que no va a trabajar pq está enferma (cuando en realidad no lo está). Generalmente de esta forma la gente suele extender sus vacaciones en 5 dias anuales. Como sucede mundialmente, las enfermedades aumentan los lunes, los viernes o en los dias pre/post feriado o pre/post vacaciones.
Yo soy de las que nunca llamo enferma. En 20 años de trabajo creo que los dedos de las dos manos me alcanzan para contar cuantas veces no fui a trabajar por enfermedad. En realidad tengo bastante suerte con la salud (potenciado probablemente por una vida relativamente sana, particularmente la dieta a pesar de mis desvíos culinarios) y cuando he tenido gripes o resfríos he puesto el pecho y me presenté al trabajo. Esa cosa de querer ser mas papista que el papa; esa cosa de niña perfectita que acarreo desde la infancia; esa cosa de pelotuda.
Hoy me levanté consumida por la gripe que ayer en mi día libre (lo tomé de vacaciones para estudiar aunque tirada en la cama nunca pude leer dos oraciones segguidas) ya me habia dejado en cama todo el día. Vieron como la gripe te tira. Sentís un ejercito revolucionario como estrechandote el cuerpo en todas direcciones tratando de desmembrarte. El abatimiento te cercena el razonamiento y pensás que estás a un paso del final. A pesar que ayer me fui a dormir hecha bosta me puse la alarma pq tenía dispuesto ir a trabajar. Cómo no ir? Pq no ir? Pero me levanté y no podía con mi alma. Tuve un dialogo de más o menos una hora entre yo y conmigo. Que me siento mal, que hoy no tengo nada en la agenda, que si me tienen que echar fly me lo van a echar sin titubear, que nunca falto, que no soy imprescindible, que no puedo mover un dedo. Pero como vas a faltar, es una gripe tampoco es tuberculosis, tenés que actualizar los informes, no podés fallarle a tu equipo.
Me costó mucho y con un gran sentimiento de culpa y casi obligada llamé a mi jefa para avisar que no iba a trabajar. Creo que lo hice más como ejercicio mental mio que por convencimiento. No pude levantarme de la cama ni un minuto. La gripe inmunda cedió y ahoa tengo un resfrío galopante y una nariz tapada como por cemento. Mañana voy a iir a trabajar pq no podría permitirme no ir otro día. Subyugué a la Sarmiento un díá pero hacerlo dos sería abuso de fortaleza emocional.
Tan boluda yo. Como si hiciera alguna diferencia, me generase un aumento o un reconocimiento. Y aun mismo razionalizandolo y escribiendolo no puedo. Es más, me parece que no es tanto el querer ser perfectita como el querer castigarme, vaya a saber uno porque. Solo una masoquista iría a trabajar mañana.
1 comentario:
Tenía una jefa muy Sarmiento. Se desvivía por la cía.
Un día tuvo un bebe. A su jefe le pareció que era momento de dejarla en la calle. Así fue. Después de 15 años en la empresa se olvidaron de los fines de semana que paso, las noches o los viajes que hizo por la cía.
Antes de irse me dice: No me tomes de ejemplo nunca. A la cía hay que darle lo mismo que ella te da. Nunca más. Porque un día viene uno y te deja en la calle por más que hayas dejado todo acá.
Y si, yo pienso así. Lo justo y necesario.
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